Javier Milei se prepara para recibir al Papa Francisco en su primera visita a Argentina en 39 años
Cambio Global


Tras semanas de desafíos en el ámbito internacional para los sectores de derecha que apoya Javier Milei, como las recientes derrotas electorales en Brasil y Estados Unidos, el presidente argentino se prepara para recibir al Papa Francisco el próximo domingo. Esta será la primera visita de un pontífice a Argentina en 39 años, ya que el último en visitar el país fue Juan Pablo II, quien realizó su segunda visita en abril de 1987. Francisco, oriundo de Buenos Aires, no ha regresado a su tierra natal durante su papado.
La llegada del Santo Padre adquiere una importancia institucional y simbólica en un momento en que el Gobierno busca reducir la tensión política interna y recuperar la iniciativa antes de entrar en la fase final de las negociaciones legislativas de este año. La Casa Rosada y el Vaticano han estado trabajando durante meses en los detalles de las actividades que el Papa llevará a cabo en Buenos Aires, Córdoba y Luján. Los equipos de trabajo de las distintas jurisdicciones, así como de la Iglesia, han coordinado aspectos de seguridad, traslados, accesos, voluntarios y la participación de autoridades políticas, lo que ha requerido la colaboración de dirigentes de diversos partidos.
Javier Milei recibirá al Papa Francisco en el Aeroparque el domingo y luego sostendrá una reunión privada con él en la Casa Rosada. Posteriormente, ambos participarán de un acto en el Palacio Libertad, donde estarán presentes representantes de los tres poderes del Estado, gobernadores, legisladores y embajadores. El lunes, el presidente asistirá a la misa que el Papa celebrará en el Monumento de los Españoles, en Palermo, que ha sido designada por el Vaticano como la principal de las tres que se llevarán a cabo durante la visita del pontífice a Argentina.
Inicialmente, Mauricio Macri había sido invitado a este evento por su primo y actual jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Sin embargo, el fundador del PRO decidió no asistir, lo que refleja el malestar que ha manifestado en los últimos meses hacia su familiar.
La distancia entre Javier Milei y Mauricio Macri se ve agravada por las internas que afectan al partido amarillo. Cristian Ritondo, quien es el titular del bloque en Diputados, expresó su descontento con el ex presidente tras ser mencionado como uno de los responsables de llevar a cabo las negociaciones con La Libertad Avanza, justo después de que Macri afirmara que los acuerdos no estaban avanzando. Ritondo mantiene una relación fluctuante con Macri y considera que esa mención lo expuso en un momento delicado para su vínculo con el oficialismo. El PRO ha estado reclamando respuestas sobre el Presupuesto 2027, la ley de biocombustibles, las reglas de competencia en la provincia de Buenos Aires y la posible formación de alianzas de cara a las elecciones de 2027.
Por otro lado, la mesa política de La Libertad Avanza no se reunirá esta semana debido a la visita del Papa. Esta decisión significa que la cúpula libertaria acumulará tres semanas sin encuentros, y el próximo cónclave podría llevarse a cabo recién un mes después de la última reunión formal. La falta de encuentros ha coincidido con un aumento en los gestos de Patricia Bullrich. La senadora publicó un mensaje que decía “Se vienen cositas…”, compartió un video que fue interpretado como un indicio de campaña, se reunió con sus dirigentes más cercanos en Palermo y volvió a marcar diferencias en temas como la economía, las elecciones en Brasil y el trato del Presidente hacia ciertos sectores de la prensa.
En este contexto, ha comenzado a circular con mayor fuerza la especulación de que, tras la visita de León XIV, el Gobierno podría tomar una decisión definitiva sobre la jefatura del bloque libertario en el Senado. Una de las opciones que se menciona es la posibilidad de apartar a Bullrich de ese cargo, aunque en el círculo cercano a Milei niegan que haya una decisión ya tomada. “Si hacen eso, no sale una sola ley más, nos llevamos a varios senadores, rompemos el bloque en diputados, nos buscamos un partido y ganamos las elecciones. En ese orden”, advirtió a este medio una persona cercana a la ex ministra de Seguridad.
En el entorno de Bullrich, hay confianza en que no será apartada del espacio. Consideran que expulsarla sería “hacerle un favor”, ya que “no es lo mismo que te vayas vos a que te saquen: quien paga el costo político es diferente”.
No obstante, desde el entorno más cercano al Presidente Milei desmienten la existencia de un plan para desplazar a Patricia Bullrich, y en cambio, afirman que podría ser una posible compañera de fórmula del mandatario en 2027. “Se esfuerzan en hacerlos pelear porque si se presentan juntos ganamos en primera vuelta. Yo elijo creer”, expresó un dirigente que mantiene contacto diario con el Presidente.
En esta línea, sugieren que podría haber personas del nacionalismo de derecha intentando generar discordia, ya que se sintieron excluidos en 2023. Sin embargo, aseguran que “sí o sí hay muchos llenándole la cabeza a todo el mundo en todos lados”.
“La verdad es que cuando lo ves, es muy claro todo: Javier puede ganar igual yendo solo, pero Patricia no tiene chances. ¿Vos crees que ella va a ser tan tonta de abrirse sabiendo que no va a llegar a nada, cuando de la otra forma pueden hacer el mejor gobierno de la historia y quedar como una reina?”, se cuestionaron.
Además, desde este sector consideran que, si llegara a suceder una separación, “de todas formas puede que no sea algo definitivo tampoco, porque está muy alejado del cierre de listas”.
Ambos sectores emiten advertencias, pero por el momento ninguno plantea una ruptura. Desde la Casa Rosada sostienen que los liberales no son una “manada” y que pueden coexistir a pesar de las diferencias. Por su parte, los seguidores de Bullrich aseguran que su objetivo continúa siendo mantener el rumbo general del Gobierno, aunque con sus propias observaciones y mayor influencia en las decisiones políticas y económicas.
La visita del Papa Francisco también evidenciará algunas diferencias conceptuales entre él y Milei. Una de las más notorias se relaciona con la inteligencia artificial.
El Presidente Milei es un firme defensor de la innovación tecnológica y ha argumentado que el Estado no debe regular de manera preventiva el desarrollo de estas herramientas, a menos que exista un daño concreto y verificable.
En contraste, el Pontífice ha expresado una perspectiva diferente en un mensaje reciente. “El futuro de la inteligencia artificial no está predeterminado. Al tratarse de una tecnología desarrollada por seres humanos, su futuro depende de las decisiones que tomemos”, afirmó.
León XIV expresó que las decisiones que impactan en la vida humana, la libertad y el uso de la fuerza deben estar bajo un “control humano eficaz, informado y responsable”. En este sentido, hizo un llamado a avanzar hacia la prohibición de las armas autónomas letales y planteó cuestionamientos sobre la posibilidad de otorgar derechos o personalidad jurídica a los sistemas de inteligencia artificial. “Las tecnologías inteligentes deben estar orientadas al bien común. Nunca deben convertirse en un fin en sí mismas, ni servir únicamente a los intereses de unos pocos privilegiados”, subrayó el Papa, quien también demandó la creación de instituciones internacionales con la capacidad de establecer reglas, supervisión independiente y mecanismos de responsabilidad.
Esta postura se contrapone a la visión de Milei, quien sostiene que la inteligencia artificial puede ser un motor para acelerar el desarrollo, ampliar las oportunidades de crecimiento y solucionar problemas de productividad, siempre y cuando se evite una regulación que, desde su perspectiva, limite la competencia y la innovación.
En su primer encuentro, que tuvo lugar el 7 de junio de 2025, Milei y León XIV mantuvieron una audiencia privada de 45 minutos en la Biblioteca Pontificia. Durante esta reunión, el Presidente argentino expuso su programa económico, compartió su visión sobre la situación internacional e hizo una invitación formal al Papa para que visitara Argentina.
Desde el Vaticano, se describió este encuentro como cordial, señalando que se discutieron temas como la evolución socioeconómica, la lucha contra la pobreza, la cohesión social y los conflictos actuales, con especial énfasis en las situaciones en Ucrania y Gaza.
Además, la conversación tuvo una particularidad: tras 35 minutos, Karina Milei se unió a la reunión, gracias a una gestión previa de la Cancillería argentina que fue aceptada por la Santa Sede.
Durante este encuentro, León XIV confirmó al Presidente que realizaría un viaje a Argentina. En esa ocasión, Milei obsequió al Papa un poncho de vicuña, elaborado por artesanos de Catamarca, mientras que el Papa le entregó un mosaico con la imagen de la Basílica de San Pedro.
Este domingo, Javier Milei se encontrará nuevamente con el Papa Francisco en un contexto diferente. El pontífice llega con un mensaje que se enfoca en la pobreza, el empleo, las desigualdades globales, la solidaridad y los peligros de una tecnología que carece de controles adecuados. Desde el Gobierno, se anticipa que la visita tendrá un carácter institucional, evitando referencias directas a la situación política del país, en un momento en que las tensiones internas han quedado temporalmente en un segundo plano debido a la agenda del Santo Padre.
En relación a la visita, se han generado expectativas y temores. Los proyectos en el Congreso de Estados Unidos podrían influir en la asistencia financiera que el expresidente Donald Trump podría ofrecer a Milei. Legisladores demócratas están impulsando iniciativas para bloquear o auditar el rescate de 20.000 millones de dólares que el Tesoro de Trump destinó a Argentina, lo que ha encendido alertas en las cámaras empresariales del país.
El mensaje del Papa es contundente en su contenido social y abarca a una amplia gama de destinatarios. El oficialismo se encuentra en el centro de atención y ahora demanda que la interpretación de este mensaje no sea "politizada". Al mismo tiempo, los datos más relevantes en el ámbito internacional ponen de manifiesto las limitaciones de la política exterior argentina en este contexto.
Por otro lado, se observa una fractura silenciosa dentro de La Libertad Avanza, lo que podría tener repercusiones en la agenda legislativa del Gobierno. La reciente aparición pública de Patricia Bullrich junto a quince diputados no indica un quiebre, pero sí actúa como una advertencia calculada en un entorno donde la distribución de lugares en las listas para 2027 se perfila como el verdadero eje del conflicto.
En el peronismo, comienzan a vislumbrarse oportunidades para competir con Milei, lo que ha llevado a dar forma a una propuesta electoral. A pesar de las diferencias que persisten, la reunión entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner ha generado una señal de paz. En este caso, el foco de conflicto se ha trasladado hacia las reelecciones de los intendentes, con un rol activo de Sergio Massa en el proceso.
Finalmente, las lecciones aprendidas durante una semana que ha generado inquietud en el Gobierno, junto con un clima interno que se vuelve cada vez más tenso, han encendido señales de alerta en la Casa Rosada. Con la reelección como objetivo, el oficialismo busca sortear las dificultades para organizar la interna y avanzar en su agenda legislativa. Las diferencias con Bullrich ponen de relieve los límites de la estrategia actual del Gobierno.
Fuente original: Infobae Política.

