La economía volvió a frenarse en abril. El “veranito” de marzo no se consolidó, según anticipan informes privados. La actividad sigue marchando a dos velocidades sin poleas de transmisión.
El consumo de yerba mate en Argentina registró una caída interanual del 9%, marcando su nivel más bajo en los últimos cinco años. Según datos del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), el desplome responde a la pérdida del poder adquisitivo y afecta incluso a uno de los productos más inelásticos de la canasta básica, mientras que el sector advierte por una crisis de rentabilidad en la producción primaria a pesar de una cosecha récord.