Más empresas cerradas y salarios en baja: la economía no encuentra piso

Se destruyen empresas y cae el empleo formal, mientras los salarios pierden poder adquisitivo en un contexto de recesión persistente.
Economía16/05/2026Cambio GlobalCambio Global

cae el empleo y la industria

La destrucción de empresas y la pérdida de empleo formal continúan marcando el pulso de la economía argentina en medio de la recesión. Aunque febrero mostró una leve mejora en el empleo asalariado privado, los datos oficiales reflejan que el mercado laboral sigue atravesando un escenario de fragilidad, con salarios que pierden poder adquisitivo y miles de PyMEs afectadas por la caída de la actividad. En la provincia de Buenos Aires, donde gran parte del entramado productivo depende de pequeñas y medianas empresas industriales, comerciales y de servicios, el impacto del freno económico también empieza a sentirse con fuerza.

Según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) y del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), durante el último año desaparecieron 13.163 empresas empleadoras, lo que representa una baja del 2,63%. Desde la llegada de Javier Milei a la Casa Rosada, en tanto, el cierre acumulado alcanzó las 24.437 unidades productivas, equivalente al 4,8% del total de empresas registradas.

Si bien en febrero el empleo privado registró la creación de apenas 965 puestos de trabajo, un incremento marginal del 0,02%, el balance general continúa siendo negativo. En el acumulado de la actual gestión se perdieron 205.680 empleos registrados en empresas privadas y otros 12.924 en casas particulares, de acuerdo a los últimos informes oficiales. Solo en el último año, el empleo formal privado cayó cerca de 100.000 puestos de trabajo.

El impacto de la recesión en el trabajo

El panorama afecta especialmente a sectores ligados al movimiento interno de la economía, donde la provincia de Buenos Aires concentra buena parte de su actividad. Transporte y almacenamiento, servicios inmobiliarios y construcción aparecen entre los rubros más golpeados por el retroceso económico. En conjunto, esas actividades perdieron 11.837 empresas desde el inicio del actual gobierno: 6.193 pertenecen al sector de transporte y logística, 3.555 a servicios inmobiliarios y 2.089 a la construcción.

Desde distintos sectores productivos advierten que la situación golpea principalmente a las PyMEs, que sostienen gran parte del empleo formal en el país. El informe de Fundar señala que no se observa un colapso abrupto sino un deterioro persistente y gradual, con empresas que reducen personal, bajan persianas o migran hacia esquemas de supervivencia. En paralelo, el monotributo sumó 172.624 trabajadores, consolidando una tendencia hacia formas de empleo más precarias y de menor estabilidad.

La situación salarial tampoco muestra señales de recuperación sostenida. Los salarios de convenio registraron en marzo una caída real del 0,5% y acumulan un retroceso del 6% desde el inicio de la gestión libertaria. El salario promedio medido por SIPA también cayó 0,3% mensual, aunque todavía conserva una mejora acumulada del 3% respecto a noviembre de 2023. Sin embargo, los informes remarcan que la recuperación no es homogénea y que la brecha entre ingresos altos y bajos continúa ampliándose.

Mientras algunas provincias vinculadas a la explotación energética, como Neuquén y Río Negro, lograron mejorar sus niveles de empleo impulsadas por Vaca Muerta, otras regiones muestran retrocesos profundos tanto en cantidad de empresas como en puestos de trabajo. La Rioja, Catamarca y Chaco aparecen entre las jurisdicciones con mayor pérdida de unidades productivas, mientras que Santa Cruz, Tierra del Fuego y Formosa encabezaron la caída del empleo formal.

Los datos de Fundar, la SRT y el SIPA muestran así una economía que todavía no logra recomponer el empleo formal ni recuperar el tejido empresario perdido. El leve repunte registrado en febrero aparece más como una pausa estadística dentro de una tendencia negativa que como el inicio de una recuperación consolidada.