Comprar un celular en Argentina será un 30% más caro

El incremento afectará principalmente a los modelos económicos en un mercado que ya registra una fuerte caída del consumo.
Actualidad04/06/2026Cambio GlobalCambio Global

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Los precios de los teléfonos móviles en Argentina experimentarán una suba de hasta el 30% en los próximos días. El fenómeno responde a la escasez global de chips impulsada por la alta demanda de la actividad vinculada a la Inteligencia Artificial (IA).

Esta problemática mundial se ha profundizado con el correr de los meses y los especialistas prevén que la falta de suministros continúe hasta 2029. El ajuste impactará en las principales marcas que se comercializan en el país de forma inminente, de acuerdo con lo publicado este jueves por el sitio Clarin.com

La situación se produce en un contexto de retracción del mercado local. El primer trimestre del año cerró con una baja del 16% en las ventas, reflejando el impacto de la crisis en el bolsillo de los consumidores.

El impacto de la Inteligencia Artificial en los costos

La creciente necesidad de infraestructura para IA obligó a los fabricantes de semiconductores a priorizar la producción para centros de datos por sobre la electrónica de consumo. Actualmente, el 70% de la fabricación global se destina a este sector debido a su mayor rentabilidad.

Esta reasignación de recursos dejó a la industria de los smartphones con una oferta limitada y costos en ascenso. Los insumos críticos, como las memorias, sufrieron incrementos de entre el 150% y el 200% desde diciembre pasado.

Las memorias DRAM (RAM), que almacenan datos temporales de aplicaciones, y las NAND, responsables del almacenamiento interno del equipo, son los componentes que más se encarecieron próximamente.

Los modelos económicos, los más afectados

El aumento de precios local afectará especialmente a los teléfonos más económicos, que en la Argentina representan más de la mitad del mercado total. En estos equipos, el costo de los chips tiene una incidencia mayor en el valor final.

“En celulares de U$S 100, la memoria representaba entre 30% y 40% del costo total antes. Ahora, pasó a tener un peso mayor al del valor final: cada chip cuesta entre U$S 130 y U$S 170”, detallaron desde una de las marcas líderes a ese medio.

Por el contrario, los dispositivos de gama premium sentirán menos el impacto. Al incorporar pantallas, cámaras y sensores de alto costo, el peso relativo del aumento de las memorias se licúa en el precio de venta al público.

Estrategias de las marcas y baja impositiva

Para contener las subas, las empresas implementan estrategias como priorizar modelos con menos memoria RAM o fomentar el uso de almacenamiento en la nube. También se busca ampliar el espacio para tarjetas micro USB en los nuevos diseños.

El incremento de costos ocurre a pesar de la quita de aranceles a la importación y la reducción de impuestos internos, que pasaron del 19% al 9,5% a principios de 2026. Estas medidas buscaban abaratar los equipos, pero el alza de insumos diluyó el beneficio.

En el sector reconocen que prácticamente no hubo aumentos en lo que va del año. Comparado con mayo de 2025, los precios se movieron un 20%, aunque advierten que la suba real fue mayor al descontar el efecto de los aranceles previos.

Proyecciones para el mercado tecnológico en 2026

Las consultoras internacionales como IDC advierten que 2026 será un año de caída de ventas por primera vez en la historia de los smartphones. Se estima una baja global del 12,9%, alcanzando los niveles más bajos en más de una década.

En Argentina, las marcas prevén que el año terminará con ventas cercanas a los 5,3 millones de unidades. Esta cifra representa una caída significativa frente a los 6,2 millones de dispositivos comercializados durante 2025.

“El mayor impacto lo sentirán los lanzamientos próximos”, adelantaron fuentes de la industria. Ante este escenario, las plantas que ensamblan en Tierra del Fuego ya han implementado recortes de producción y ajustes en sus inventarios.

Perspectivas de recuperación a largo plazo

Aunque se espera una recuperación modesta para 2027 y más sólida en 2028, los niveles de consumo previos tardarán en regresar. La normalización total de la oferta de chips recién se proyecta para el año 2029.

El primer trimestre de 2026 fue calificado por los voceros del sector como “uno de los peores”, con menos de un millón de unidades vendidas en todo el país. La combinación de altos costos internacionales y baja demanda local marca un desafío inédito para la industria.